BODEGAS 1008 ES UN PROYECTO QUE NACE PARA CONSTRUIR UN PORTFOLIO DE VINOS CON PERSONALIDAD PROPIA
Inspirado por la diversidad de Moreda de Álava, entre la Rioja Alavesa y Navarra, Bodegas 1008 reúne una cuidada selección de áreas que reflejan diferentes influencias y formas de aproximarse al terruño.
Impulsado por apasionados del vino, Bodegas 1008 ofrece un portfolio que representa una identidad propia, una manera única de entender el vino: autenticidad, capacidad de sorprender para dar forma a una colección diversa y original.
CUATRO VINOS,
CUATRO PERSONALIDADES,
UNA MISMA IDENTIDAD.
PORTFOLIO
Un portfolio construido desde el criterio y la pasión por el vino para ofrecer propuestas diferentes de calidad, capaces de sorprender y no dejar indiferente al consumidor.
1008 VENDIMIA SELECCIONADA
1008 VENDIMIA SELECCIONADA nace de la memoria del territorio y del oficio transmitido generación tras generación en Moreda de Álava.
Tras 14 meses de crianza en barrica nueva de roble francés (Añada 2022), adquiere un carácter profundo y sereno, donde la tierra y el trabajo humano dialogan. Un vino sorprendentemente largo y sutil con matices definidos que evolucionan con cada copa.
1008
1008 representa el pulso joven de la bodega: la energía que renace cada año en los viñedos de Moreda de Álava. Inspirado en la tradición de la quema, este vino surge de la tierra regenerada, de la ceniza que da paso a lo nuevo.
Fresco, vivo y directo, expresa la vitalidad de una nueva generación de viticultores comprometidos con un territorio encendido y lleno de vida.
ROCAFRÍA
Rocafría es un vino de hielo que es sinónimo de tiempo y contemplación; que toma forma a partir de uvas congeladas y prensadas en el propio viñedo, liberando lentamente su esencia que define su dulzura natural.
Con este vino Bodegas 1008 innova, creando un vino que nace del invierno y de esos momentos que solo pertenecen a la naturaleza; instantes que las manos de los viticultores han rescatado y transformado en un vino de hielo único en su especie.
OTRA MITAD
Otra Mitad nace de la unión de dos variedades eminentemente riojanas pero de orígenes muy distintos. Maturana Blanca, siendo la más antigua de esta denominación, y Tempranillo Blanca, la más joven, descubierta por azar siendo el resultado de una mutación del Tempranillo.
Ambas se complementan para crear un vino único, original, fresco, mineral y floral donde cada una emerge y definen en conjunto la personalidad del nuevo vino.
UN PUNTO DE ENCUENTRO ENTRE LA RIOJA ALAVESA Y NAVARRA